Información de Auto Tutankhamon
Auto Tutankhamon es la versión autofloreciente de Tutankhamon, la variedad insignia de Pyramid Seeds, el banco barcelonés que trabaja con genética propia desde 2002. Se trata de un híbrido de predominancia sativa, con un 60% de herencia sativa frente a un 40% índica, que conserva el carácter de la línea AK-47 de la que procede.
Su perfil aromático combina notas cítricas frescas con un fondo especiado y algo skunk, y su contenido de THC se sitúa entre el 21% y el 25%, una cifra elevada para una autofloreciente. El efecto arranca con un impulso cerebral y evoluciona hacia una relajación corporal progresiva, lo que la convierte en un híbrido equilibrado en la experiencia.
Historia de la variedad
Pyramid Seeds bautiza buena parte de su catálogo con nombres del antiguo Egipto, y Tutankhamon es la joya de esa colección, conocida en el mundo anglosajón como King Tut. Con la versión automática, el banco buscaba una planta más rápida y sencilla que mantuviera la personalidad de la original, algo así como un nuevo soberano egipcio con carácter propio.
Genética y estructura de la planta
Auto Tutankhamon nace del cruce de Tutankhamon, selección de AK-47, con una línea de Ruderalis que aporta la floración automática. El ratio declarado es de 60% sativa y 40% índica, y el objetivo del banco fue obtener una planta grande y de floración ágil sin perder el perfil de la madre.
En cuanto a estructura, se trata de una autofloreciente más alta de lo habitual en su categoría. Existe cierta variabilidad entre fenotipos en tamaño, color y estructura, algo propio de una genética con tanto componente sativo, aunque el comportamiento general es robusto y predecible.
Tutankhamon
La madre es la variedad estrella de Pyramid Seeds, una selección directa de AK-47, el célebre híbrido de cuatro variedades locales de Colombia, México, Tailandia y Afganistán que marcó la década de los noventa. De ella hereda Auto Tutankhamon su perfil cítrico y especiado y su efecto marcadamente cerebral.
Tutankhamon es una variedad de 60% sativa, con un 26% de THC declarado y una floración de unos 60 días en interior. Es conocida también por su generosa producción y su facilidad de cultivo, cualidades que el banco quiso trasladar al formato automático.
En Spannabis 2011, una muestra de Tutankhamon analizada por Energy Control alcanzó un 33% de THC, mucho antes de que los bancos empezaran a competir por cifras récord. Años después, en Mary Jane Berlín 2024, un cliente llevó un cogollo cultivado en casa y el medidor de otro expositor marcó un 30%.
Ruderalis
La línea Ruderalis empleada en el cruce es la responsable de que la planta florezca por edad y no por fotoperiodo. Gracias a ella, Auto Tutankhamon completa su ciclo sin necesidad de cambiar las horas de luz y encaja en calendarios cortos.
Cultivo de Auto Tutankhamon
En interior se cultiva con un fotoperiodo constante de 18/6 desde la germinación hasta la cosecha. El ciclo completo ronda los 70 días desde la germinación, que pueden reducirse a unos 63 días bajo LED, con una fase de crecimiento de 20 a 25 días seguida de una floración de 45 a 50 días. Conviene sembrar directamente en la maceta definitiva para no frenar su desarrollo.
La producción estándar se sitúa en torno a los 450 g/m², y con un equipo LED de 720 W puede llegar a 850–900 g en 1,5 m². La altura en interior oscila entre 60 y 150 cm según el fenotipo, con ejemplares que se sitúan habitualmente entre 110 y 130 cm.
En exterior supera los 70 cm de altura y rinde entre 70 y 200 g por planta. Su ciclo corto permite dos cosechas por temporada: una siembra en abril o mayo para cosechar en julio o agosto, y una segunda en junio para recoger en septiembre.
Su dificultad es baja, por lo que resulta una buena opción para quienes se inician en el autocultivo. Aun así, en la recta final de la floración conviene vigilar la humedad y la ventilación, ya que los cogollos densos y resinosos de la línea Tutankhamon agradecen un ambiente controlado.
Sabor y efecto
El perfil terpénico está dominado por el limoneno, que aporta la nota cítrica fresca característica de la línea AK-47, acompañado de cariofileno, responsable del toque especiado y skunk, y mirceno, que suma una base terrosa y afrutada.
En boca, la versión automática tiende a mostrarse algo más dulce que su madre fotoperiódica, con un cítrico más luminoso y matices skunk. Algunos cultivadores describen además notas amaderadas junto al cítrico, una combinación que se percibe ya antes del curado.
El efecto comienza con un impulso cerebral que estimula la mente, la creatividad y la concentración, fiel a la herencia sativa de AK-47. Con el paso del tiempo, la fracción índica introduce una relajación corporal agradable que, en dosis más altas, deriva hacia una sensación de calma meditativa. Dado su THC elevado, es recomendable empezar con dosis moderadas.