Pocas variedades de cannabis han generado tanto ruido, tantas versiones contradictorias y tantas teorías de bar de cultivador como Toad Venom. En apenas dos o tres años, este híbrido pasó de ser una planta anónima entre treinta semillas germinadas en Los Ángeles a convertirse en uno de los clones más codiciados, falsificados y discutidos del mercado estadounidense, con esquejes que en algunos mercados ilícitos se han llegado a pagar a miles de dólares. Pero detrás del hype hay una historia de origen genuinamente enredada, con al menos dos breeders reclamando parte del mérito, un cambio de nombre polémico, un escándalo de sustitución de genética y, como suele pasar en el mundo del cannabis, varias teorías que compiten entre sí sin que exista todavía un documento técnico oficial que zanje la disputa.
La variedad Toad Venom se ha vuelto rápidamente muy popular.
Este artículo reconstruye, a partir de fuentes especializadas, medios del sector (Leafly, Weedmaps, GreenState, Vice, MiCannaCast, Leaf Magazines, entre otros) y relatos de cultivadores y bancos de semillas, el origen de Toad Venom: de dónde viene genéticamente, quién la creó, cómo se llamó primero "Becky", por qué terminó llamándose "veneno de sapo" y qué hay de cierto en las historias paralelas de Frog Poison y Detroit Runtz.