Si últimamente has seguido de cerca los concursos de hachís o las cuentas de los grandes hasheros europeos, hay dos palabras que se repiten sin parar: static hash. Un polvo rubio, casi luminoso, que se funde limpio y que muchos catadores describen como la representación más fiel de la planta que se puede conseguir sin agua y sin disolventes. Pero, ¿qué es exactamente el static hash? ¿Es un método de extracción nuevo o una vuelta de tuerca a algo que ya conocíamos? Y sobre todo, ¿se puede hacer en casa sin gastar una fortuna en maquinaria? Vamos a verlo. Una muestra de Static Hash (foto: Marvin Lee)