Fresh Chilled Hash, una variación del Fresh Frozen Hace unos meses os presentamos el Fresh Frozen, una modificación sobre la técnica tradicional para hacer hachís con agua y hielo a partir, en este caso, de materia vegetal fresca congelada. En nuestro artículo sobre la extracción Fresh Frozen ya os avanzamos algunas de las ventajas que tiene utilizar la materia vegetal fresca (recién cortada) a la hora de hacer hachís al agua, como el hecho de retener un rango de terpenos mucho más parecido al de la planta en vida, o que la marihuana fresca se tritura mucho menos y, por lo tanto, ensucia en menor medida el producto final. De esta forma, obtenemos un hachís de gran pureza, tanto por ausencia de adulterantes (lógicamente, no añadiremos ninguna substancia para aumentar el efecto o mejorar la textura del producto) como de contaminantes, pues la resina tendrá una proporción menor de restos vegetales que un hachís elaborado a partir de materia vegetal seca, que se rompe en pequeños pedazos mucho más fácilmente. Además, el sabor de este hachís se parecerá mucho más al de la marihuana en vida, lo que hace que estas resinas ganen mucho en personalidad y características organolépticas propias y únicas.