Sistemas de cultivo de cannabis, ¿cuál elegir?

A menudo, muchas personas que empiezan su andadura en el mundo del autocultivo de cannabis (o de otras plantas) nos trasmiten sus dudas sobre qué sistema de cultivo es mejor, y es que como sabéis existe tal variedad de sistemas y productos distintos que no es raro que se pueda crear cierta confusión, especialmente entre los cultivadores y cultivadoras que no gozan de experiencia.

Para ayudaros a decidiros por un sistema u otro, hoy hemos querido resumir las principales características de los sistemas de cultivo más populares en la comunidad cannábica, sistemas que por supuesto se utilizan también con muchos otros tipos de plantas con excelentes resultados. ¿Qué diferencia hay entre el cultivo hidropónico y el aeropónico? ¿Qué es un NFT? ¿Y un DWC? En este artículo responderemos a estas preguntas y a muchas más.

Es importante elegir bien el tipo de cultivo
Es importante elegir bien el tipo de cultivo

Los principales sistemas de cultivo de cannabis

El cannabis es una planta versátil y resistente, que puede cultivarse de maneras muy distintas y que, si se hace correctamente, ofrece excelentes resultados en un gran número de sistemas y medios de cultivo. Por ello es normal que surjan ciertas dudas respecto a los sistemas de cultivo de cannabis más populares, especialmente cuando no tenemos referencias - directas o indirectas - de alguno de ellos.

A grandes rasgos, podemos dividir el tipo de cultivo según el sustrato utilizado, pues dependiendo de éste suministraremos los nutrientes de una manera u otra. Principalmente, hablaremos pues de cultivo en tierra, cultivo hidropónico y cultivo aeropónico, tres tipos de cultivo que si bien pueden compartir algunas características, también es verdad que presentan diferencias significativas en cuanto a su funcionamiento.

Veamos con algo más de detalle en qué se caracteriza cada uno de estos tipos de cultivo y cuales son los sistemas más utilizados en cada uno de ellos.

Cultivo de cannabis en tierra

Como resulta lógico pensar, la manera tradicional de cultivar cannabis es en tierra, con un sustrato que contenga los suficientes nutrientes y vida microbiana para un correcto desarrollo de las plantas. Por supuesto, la nutrición de las plantas puede complementarse con fertilizantes sólidos o líquidos, que a su vez pueden ser de origen orgánico o mineral. Se utiliza pues un suelo agrícola (que en el caso del cannabis suele contener una mezcla de turbas, fibra de coco, perlita y humus o guano), con contenido en materia orgánica y nutrientes.

Este tipo de cultivo puede hacerse en macetas, jardineras, lechos elevados o directamente en pleno suelo, siempre y cuando éste satisfaga las necesidades de la planta (suelo esponjoso con buena aireación y capacidad de retención del agua). Pueden usarse sistemas de riego por goteo, que facilitan mucho el mantenimiento del cultivo y ofrecen muy buenos resultados, aunque no es recomendable recircular el agua o solución nutriente, es decir, que ésta vuelva al depósito para volver a ser usada para regar.

Abonos para cultivar marihuana en tierra

En este post os mostramos información de importancia relacionada con la aplicación de los abonos a las plantas de marihuana, diferenciando entre el abono mineral y el biológico así como sus caracterísitcas principales para poder decidir que tipo de fertilizante utilizar durante todo el cutivo.

Suele ser el sistema de cultivo más utilizado por los principiantes por el mayor margen de error que ofrece si existen algún desajuste nutricional, ya se trate a causa de un pH incorrecto o de una nutrición deficiente (o excesiva). Pero cuidado, no penséis que por ello todos los entendidos prescinden de la tierra, muy al contrario, muchos os dirán que es como se consiguen los mejores matices en cuanto a sabor y aroma!

Cultivo hidropónico de cannabis

Al contrario que en el caso del cultivo en tierra, en hidroponía el sustrato es totalmente distinto, no tratándose de un suelo agrícola rico en nutrientes sino de un medio de cultivo inerte o, directamente y como veremos, una solución acuosa. En efecto, los cultivos hidropónicos se caracterizan por el uso de sustratos sin nutrientes, de manera que éstos siempre son administrados a través del riego mediante una solución nutriente.

Podemos encontrar muchos tipos de sustratos para cultivo hidropónico, todos ellos con sus características y peculiaridades: lana de roca, arcilla expandida, fibra de coco, roca volcánica, perlita, o sencillamente agua pueden actuar como medio para el desarrollo de las plantas. Dado que la frecuencia de riego es mucho más alta con este tipo de sustratos (a excepción quizá del coco, como veremos más adelante), lo normal es que los cultivos hidropónicos dispongan de sistemas de riego por goteo temporizados por el cultivador en función de varios factores como el clima, el estado de desarrollo de la planta o el propio sustrato elegido.

También es común que estos sistemas de cultivo trabajen recirculando la solución nutriente, de manera que ésta circula desde el depósito de nutrientes hasta las plantas, para volver después al depósito en forma de drenaje. De esta forma, las plantas consumen la solución nutriente que necesitan y el resto vuelve al tanque de riego.

Sistemas de cultivo: aeropónico, DWC, por goteo y NFT
Sistemas de cultivo: aeropónico, DWC, por goteo y NFT

Si bien es un sistema muy práctico y eficiente, será prácticamente obligatorio controlar pH y EC cada día (cada dos días a lo sumo), pues debido a la oxigenación en el depósito y a la recirculación de la solución nutriente podemos encontrarnos con desajustes en estos importantes parámetros. Usar una bomba reductora de pH seguro que nos ahorrará mucho trabajo, aunque insistimos: el control de pH y EC es sumamente importante en estos cultivos. A tener en cuenta también que deberá conservarse la solución nutriente a unos 20ºC, y que deberá oxigenarse la mezcla con una bomba de aire.

Normalmente, y debido a varios motivos (la composición de los nutrientes, los propios tubos y goteros del sistema de riego), los fertilizantes más utilizados en hidroponía son líquidos y minerales, aunque la gama de abonos sólidos minerales es cada vez más amplia. Usando este tipo de nutrientes, es menos probable que se obture el sistema de riego, y se trata de formulaciones mucho más estables en un depósito que los abonos orgánicos.

Podemos encontrar muchos tipos de sistemas hidropónicos en el mercado, desde el clásico y eficaz Waterfarm de General Hydroponics hasta sistemas para varias plantas como Flo-Grow de Nutriculture, pasando por otras técnicas como las que veremos a continuación.

DWC o Deep Water Culture

Como su nombre en inglés indica, este tipo de cultivo se caracteriza por usar la propia solución nutriente como sustrato. Básicamente, se trata de un cubo o depósito tapado donde se encuentra dicha solución nutriente, con una tapa superior con un agujero central donde reposa la planta sobre un netpot o maceta de rejilla. De esta forma, las raíces de la planta van creciendo en el interior del depósito estando en contacto directo con la solución nutriente, que deberá estar correctamente oxigenada.

Este sistema DWC consta de un depósito central y varias macetas conectadas a él
Este sistema DWC consta de un depósito central y varias macetas conectadas a él

NFT o Nutrient Film Technique

De forma parecida al anterior ejemplo, en este caso la solución nutriente circula por el contenedor donde se encuentran las raíces para después volver al depósito de nutrientes principal, siendo un ejemplo claro de recirculación de solución nutriente. De esta forma, y como su nombre indica, se crea una fina capa de solución nutriente que circula por el fondo del contenedor de un extremo a otro y de donde se alimentan las plantas.

Flujo y reflujo

Los sistemas de flujo y reflujo constan de un depósito de nutrientes y de una bandeja de cultivo llena de alguno de los medios que hemos mencionado (la arlita o arcilla expandida suele ser muy popular en este sistema). Cada cierto tiempo, fijado por el cultivador en función del estado de la planta, la bandeja superior se inunda con solución nutriente, que drena directamente al depósito de nutrientes por gravedad. Un ejemplo de esta técnica es el sistema EBB&Grow de General Hydroponics.

Fibra de coco y cultivo de cannabis

Dentro de los sustratos hidropónicos que podemos encontrar, el más peculiar es la fibra de coco. Y es que su capacidad para retener agua es muy superior a la de otros medios de cultivo hidropónicos, por lo que prácticamente debe usarse como si de tierra se tratara en todo lo relacionado con el riego. Sus características hacen que la mayor parte de fabricantes de fertilizantes incluyan formulaciones específicas en sus abonos para coco.

En efecto, cultivando en coco no serán necesarios tantos riegos diarios como con otros sustratos, sino que será mejor aplicar las reglas que solemos usar para el riego en cultivo en tierra (básicamente, no regar hasta que el sustrato esté prácticamente seco, o hasta que pese un 30% aproximadamente de lo que pesa recién regado). En muchas ocasiones, la fibra de coco es el medio utilizado para iniciarse en el cultivo hidropónico, pues puede combinarse con un sistema de riego por goteo sin problema, y ofrece algunas de las ventajas de la tierra sin algunos de los inconvenientes de otros sustratos inertes.

Cultivo aeropónico de cannabis

A diferencia del cultivo hidropónico, en el cultivo aeropónico las raíces no disponen de medio de cultivo alguno, sino que cuelgan dentro de una cámara o depósito totalmente oscuros. Normalmente, se tiene un depósito de nutrientes como en cualquier otro sistema hidropónico, pero en este caso el riego se efectúa a partir de pulverizadores instalados en el interior de las "macetas", de manera que las raíces quedan colgando en el aire siendo pulverizadas con solución nutriente de manera - casi - contínua.

El desarrollo radicular con estos sistemas es impresionante
El desarrollo radicular con estos sistemas es impresionante

Las principales características de esta técnica son prácticamente idénticas a las del cultivo hidropónico, con la diferencia de este detalle en el medio de cultivo, en este caso inexistente. Con este sistema se consigue un desarrollo de las plantas espectacular, pues la oxigenación en la zona radicular es máxima y la absorción de nutrientes muy eficaz.

Esperamos que este breve resumen os haya ayudado a entender mejor estos sistemas de cultivo, como siempre decimos la mejor manera de conseguir nuestros objetivos y los mejores resultados es tener la máxima información posible! Por supuesto, si queréis compartir vuestra experiencia será un placer responderos, como muchos ya habréis adivinado existen infinidad de versiones caseras de estos sistemas de cultivo, muchas de ellas realmente eficaces!

Felices cultivos!


Los artículos publicados por Alchimiaweb, S.L. están reservados a clientes adultos. Recordamos a nuestros clientes que las semillas de cannabis no figuran en el catálogo de la Comunidad Europea. Son productos destinados a la conservación genética y al coleccionismo, en ningún caso al cultivo. Está estrictamente prohibido germinarlas en algunos países, a excepción de las autorizadas por la Unión Europea. Recomendamos a nuestros clientes no violar la ley de manera alguna y no nos hacemos responsables de su uso.

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