Información de Mazar
Mazar de Dutch Passion es una semilla feminizada fotodependiente que recupera la esencia más pura del hachís afgano. Nacida en los años 80 y perfeccionada en 1997, esta índica dominante se ha convertido en un auténtico clásico multipremiado, reconocido por su estabilidad genética, su generosa producción de resina y su facilidad de cultivo. Una elección de referencia tanto para cultivadores noveles como para los más experimentados. Ya disponibles en Alchimia las semllas Mazar.
Genética de Mazar: el legado afgano de Skunk #1 x Afghani
Mazar nace del cruce entre Skunk #1 y una Afghani originaria de la región de Mazar-i-Sharif, cuna histórica del hachís de primera calidad. El resultado es un híbrido de predominancia índica que combina la estructura robusta y la producción resinosa de la línea afgana con el vigor y la adaptabilidad que aporta la Skunk #1. Su genética, mejorada por Dutch Passion en 1997, ofrece una uniformidad notable entre plantas, lo que facilita su manejo en cualquier configuración de cultivo.
Cultivo de Mazar en interior y exterior
En interior, Mazar completa su floración en una media de 8 semanas, aunque algunos fenotipos con mayor influencia Skunk pueden necesitar alguna semana más. La planta desarrolla una estructura compacta tipo árbol de Navidad, con un stretch moderado durante las primeras semanas de floración. La producción se sitúa entre 400 y 500 g/m², pudiendo superarse en manos expertas. Los cogollos ganan peso considerable al final del ciclo, por lo que conviene usar tutores de soporte. A partir de la cuarta semana de floración, el olor se intensifica mucho, por lo que un buen filtro de carbón activo es imprescindible. Prefiere temperaturas de 25-27 °C con humedad baja y se adapta bien a configuraciones SOG y SCROG.
En exterior, Mazar se muestra robusta y resistente, con una cosecha que puede situarse a principios de octubre en el hemisferio norte, dependiendo del fenotipo y del clima. La producción es alta, con estimaciones que superan los 800 g/planta en sustrato orgánico de calidad. Al tratarse de cogollos densos y compactos, es importante vigilar la humedad ambiental en las últimas semanas en zonas húmedas o templadas. Tolera temperaturas algo más frescas que muchas otras variedades.
Aromas, sabores y efectos de Mazar
El perfil aromático de Mazar es un viaje directo al cannabis en Afganistán. Predominan las notas de hachís, tierra húmeda e incienso, acompañadas de matices de pino, cítricos y toques herbales y florales dulces que se intensifican al presionar los cogollos. En boca, la experiencia es old school en estado puro, con un sabor terroso y resinoso de pino y hachís afgano, rematado por un sutil toque afrutado y cítrico.
El efecto, con niveles de THC que distintas fuentes sitúan aproximadamente entre el 19,5% y el 24%, es potente y duradero. Tras un subidón inicial, la sensación se transforma rápidamente en una relajación física profunda con marcado componente corporal y un estado mental contemplativo y meditativo. Es una variedad pensada para disfrutar en momentos de calma al final del día, ideal para quienes buscan desconectar por completo y facilitar el descanso.