Información de New York City
New York City feminizada de Pyramid Seeds es una variedad de dominancia sativa, con un 70 % de herencia sativa y un 30 % índica. Su aroma es cítrico y fresco, con un final haze muy característico, y su THC se sitúa entre el 18 y el 20 %. El efecto es cerebral, eufórico y creativo, pensado para las horas activas del día.
Origen de la New York City
Pyramid Seeds es un banco con sede en Barcelona que trabaja con genética propia desde 2002, y con esta variedad quiso trasladar a la planta el pulso de la Gran Manzana. La idea era una sativa enérgica y vibrante, con el carácter de la ciudad que le da nombre. Su buen comportamiento la convirtió además en la base de la Auto New York City, su versión autofloreciente.
Es habitual que se la busque como New York City Diesel, pero el propio banco la describe como una sativa de perfil haze cítrico, limpia y fresca. Según Pyramid Seeds, no tiene el fondo a gasolina que define a las Diesel, y eso la distingue de otras variedades con nombres parecidos.
Entre quienes la han cultivado en exterior hay quien la describe como una planta muy productiva, resistente y de gran tamaño, con cogollos de buena calidad y un efecto que sitúa entre los más intensos que ha probado.
Genética: una sativa con raíces clásicas
La genealogía más difundida de la New York City la sitúa como una selección de los mejores fenotipos de NYC Diesel cruzados con una Jack Herer. Pyramid Seeds no detalla el cruce en su ficha y se limita a definirla como genética New York City, con un 70 % sativa y un 30 % índica. El resultado es un híbrido de dominancia claramente sativa.
La planta tiene un crecimiento vigoroso y un tamaño medio, con una cola central marcada acompañada de abundantes ramas laterales. Durante la floración sigue estirándose, por lo que puede alcanzar entre 90 y 170 cm de altura según el manejo. Sus flores se cubren de una generosa capa de resina a medida que avanza la maduración.
Jack Herer
La Jack Herer fue creada por Sensi Seeds en los Países Bajos durante los años 90. Su nombre rinde homenaje al activista y escritor estadounidense Jack Herer, autor de The Emperor Wears No Clothes, una obra clave del movimiento por la legalización. Sensi Seeds nunca ha desvelado la receta completa, aunque se atribuye a la unión de un híbrido de Haze con Northern Lights #5 y Shiva Skunk.
La Jack Herer ganó la High Times Cannabis Cup en 1994 y se llevó el primer puesto en la categoría sativa en 1999. Con el tiempo se convirtió en la base de toda una familia de cruces, como Jack the Ripper o Critical Jack.
NYC Diesel
La New York City Diesel es obra de Soma Seeds, banco de Ámsterdam, y su creación se remonta a 1997. Soma la describe como un cruce de sativa mexicana con afgana, con una proporción aproximada de 60 % sativa y 40 % índica. Su aroma recuerda al pomelo rojo maduro, y fue galardonada en la categoría sativa de la Cannabis Cup en varias ediciones entre 2001 y 2004.
Según cuenta el propio Soma, un amigo le trajo las semillas originales desde Nueva York asegurando que era lo más potente que había fumado nunca. Como aquel amigo llevaba unas rastas que le llegaban hasta el suelo, Soma dice que le creyó al instante.
Cultivo de la New York City
En interior, la New York City necesita unos 68 días de floración bajo LED y alrededor de 75 días bajo sodio. La producción ronda los 500 g/m² en condiciones estándar y puede llegar a 800–850 g por 1,5 m² con un equipo LED de 720 W. Es un ciclo largo, propio de una sativa que necesita tiempo para desarrollar todo su perfil aromático.
Como sigue creciendo durante la floración, conviene mantener un periodo vegetativo corto. Una opción habitual es pasar a floración cuando la planta tiene entre 4 y 5 pares de hojas, o tras una semana de crecimiento a 18 horas de luz. Las técnicas de SCROG o LST ayudan a controlar la altura y a repartir mejor la luz.
Se adapta bien a distintos medios de cultivo, desde tierra hasta sistemas hidropónicos y aeropónicos, donde responde con un desarrollo especialmente vigoroso. En cualquier caso, agradece un espacio que permita gestionar su estiramiento. Su dificultad se considera moderada, sobre todo por el control del tamaño.
En exterior se cosecha durante la cuarta semana de octubre en el hemisferio norte, un final tardío que conviene tener en cuenta según el clima de cada zona. En otoños cálidos y secos puede ofrecer entre 0,5 y 1,5 kg por planta. Para aprovechar todo su potencial se recomiendan macetas grandes o cultivo directo en suelo.
Uno de sus puntos fuertes es su buena resistencia a los hongos y al moho, algo poco habitual en sativas de floración larga. También tolera bien la humedad, lo que la convierte en una opción interesante para zonas donde el final de temporada llega con lluvias o rocío.
Sabor y efecto
El perfil terpénico de la New York City está dominado por el limoneno, acompañado de pineno y cariofileno. Los cítricos frescos aparecen en primer plano, seguidos de la nota haze característica y un fondo ligeramente especiado. Algunas descripciones añaden matices dulces, afrutados y alimonados en la calada.
El efecto es predominantemente cerebral, con una subida eufórica que levanta el ánimo y estimula la creatividad. Activa sin abrumar y no deja pesadez corporal, por lo que encaja bien con el trabajo creativo, las conversaciones o las actividades del día. Con un THC del 18–20 %, ofrece una potencia media dentro de las sativas, que permite disfrutar de la claridad mental durante horas sin perder el hilo.
Para quienes buscan una sativa de carácter clásico, con aroma cítrico haze, buena producción y una genética que resiste bien las condiciones difíciles, la New York City es una opción a tener en cuenta. Su efecto lúcido y su versatilidad de cultivo la hacen adecuada tanto para interior como para exterior.