Información de Orange Bud
Orange Bud Regular es una de las variedades más emblemáticas del catálogo de Dutch Passion. Se trata de una semilla regular, por lo que producirá tanto plantas macho como hembra, una opción ideal para cultivadores que buscan trabajar con genética clásica y estable. Ganadora de copas en los años 80 y 90, sigue siendo todo un referente por su inconfundible sabor cítrico y por lo sencilla que resulta de cultivar.
Genética y origen de Orange Bud
Orange Bud nace de una selección de Skunk realizada por Dutch Passion a principios de los años 80, y el banco la describe como 100% Skunk. El cruce concreto de parentales no está especificado, ya que la genética original es propietaria del banco. Se considera un híbrido de predominancia sativa con un toque índico, lo que se traduce en una planta vigorosa y de estructura tipo abeto, con cogollos densos, duros y resinosos coronados por sus característicos pistilos naranjas.
Cultivo en interior y exterior
En interior, Orange Bud completa su floración en torno a las 7-9 semanas y ofrece producciones medias de unos 400-450 g/m², que pueden incrementarse optimizando el cultivo en SOG, técnica para la que está especialmente indicada (aunque también responde bien al SCROG). Es una planta de altura media que tiende a doblar su tamaño durante la floración, vigorosa, tolerante con los nutrientes y fácil de cultivar, lo que la hace apta incluso para quienes se inician.
En exterior, se cosecha a principios de otoño, durante las primeras semanas de octubre en el hemisferio norte. En suelo y con buenas condiciones puede alcanzar entre 2 y 3 metros de altura y superar los 900 g por planta en manos expertas. Destaca por su buena resistencia y por una alta relación cáliz-hoja que reduce el riesgo de podredumbre del cogollo. Al tratarse de una semilla regular, conviene revisar las plantas durante la floración, ya que Dutch Passion advierte de que un pequeño porcentaje puede mostrar flores macho bajo estrés severo.
Aromas, sabores y efectos
El perfil aromático de Orange Bud es dulce y cítrico, con notas claras de naranja madura y nectarina sobre un fondo skunk característico, al que algunas fuentes añaden matices terrosos y balsámicos. En boca repite esa misma línea: sabores dulces y cítricos de naranja y nectarina con un toque skunk que la convierten en una variedad realmente inconfundible.
Con un alto contenido en THC, sus efectos se traducen, según Dutch Passion, en un subidón cerebral activo, social, alegre y revitalizante, ligeramente energizante y apto para perfiles con una vida activa. El banco la recomienda para uso diurno o de tarde y noche, en momentos sociales y de actividad, señalando que te ayuda a pasar el día o la velada. Conviene recordar que los efectos pueden variar en función de cada persona.