Breve historia del consumo del hachís

Primeros indicios del uso del Hachís

Quemador incienso Khorasan, s.XII

Quemador incienso Khorasan, s.XII

Antes de empezar, cabe tener en cuenta que las primeras pruebas del uso del Hachís no hacen referencia, tal y como nos podríamos imaginar hoy en día, al consumo por combustión es decir fumado. Es posible que el hachís fuera utilizado en primera instancia como una de las distintas resinas utilizadas para elaborar incienso. Sin embargo, cuando hablemos de cómo se extendió y generalizó el uso del Hachís lo haremos refiriéndonos a su consumo mediante ingestión. El consumo fumado, como veremos más adelante, es bastante posterior.

Pese a que en el Corán (s.VII) no encontramos mención alguna del Hachís, es lícito pensar que fue entre su redacción (califato de Utman ibn Affan, año 632) y el s.X cuando se inició el consumo de cannabis en esta forma. Ibn Wahshiyya lo menciona en su “Libro sobre Venenos” en el siglo X, y se han encontrado textos del s.XI donde clérigos y legisladores musulmanes debaten abiertamente sobre su uso, pues fue en esa época cuando su ingestión se generalizó drásticamente en Arabia, Persia y Oriente Medio.  También en “Las mil y una noches” (s.XI – s.XII) se cuenta como el Rey Omar usa hachís para provocar somnolencia a la Princesa Abrizah.

Genghis-Khan

Genghis-Khan

Esto nos da la prueba de que ya se conocía el hachís, al menos en Arabia, en los s.X y XI (Rosenthal, 1971); de todas formas, la cosa se complica cuando observamos que esos mismos religiosos culpaban a Mongoles y Sufís de haberlo introducido en Arabia (ellos, o bien los que huían de ellos). Si bien no queda claro si fueron ellos los que lo introdujeron, o sencillamente fueron los que popularizaron su uso, lo que es seguro es que sus invasiones coinciden en el tiempo con esta generalización del consumo de hachís, así como con la reapertura de las rutas comerciales entre Oriente y Europa en el s.XI.

El hachís y sus leyendas; los Hashishin y Sheik Haidan

Pese a que estas leyendas pretenden explicar el descubrimiento del hachís, un estudio un poco detallado nos demuestra, como ya hemos visto, que esto no es exactamente así. Aun así, representan los primeros escritos encontrados que tratan sobre el descubrimiento y uso del hachís.

Fortaleza Hashishin Alamut, Iran

Fortaleza Hashishin de Alamut, Iran

La leyenda de los Hashishin del Viejo de las Montañas, Sheik Hasan ibn al-Sabbah, nos cuenta como en 1090 el Viejo reclutaba y entrenaba a jóvenes a los que prometía el paraíso en vida y muerte si se convertían en asesinos de cruzados. Si bien existe documentación (Arnold de Lubeck en 1210,  Marco Polo a finales del s. XIII, etc.) que ratifica la existencia del culto de los Hashishin entre su fundación en 1090 y la caída de su fortaleza en Alamut en 1256, no hay evidencia alguna de consumo de hachís entre los miembros de esta orden aparte de habladurías. De hecho, en caso de haberlas y como demuestran otras fuentes, dichas evidencias no harían más que confirmar su uso por parte de los Hashishin y, en consecuencia, que ya en esos tiempos se conocía, pero de ninguna manera el descubrimiento del Hachís por su parte.

Khorasan Razavi

Khorasan Razavi

Otra leyenda que cae, en este caso, por el peso de la cronología de los hechos es la del monje asceta sufí Sheik Haidar, quien supuestamente habría “descubierto” el hachís mediante la ingestión de hojas de Cannabis frescas. Si bien está perfectamente documentada la existencia de Sheik Haidar y el culto que rindió e hizo rendir a sus discípulos a la marihuana, tampoco hay prueba alguna ni de que lo que ingería fuese hachís, ni de que fuera él su descubridor, menos aún si tenemos en cuenta que Haidar murió en su monasterio de Khorasan, Persia (N.Iran) en 1221, cuando hacía ya siglos que, por ejemplo en Arabia, se ingería hachís.

Lo que queda claro es que, durante el s. XIII el usó del hachís se extendió vastamente por diversos motivos; monjes discípulos de Sheik Haidar se cree que lo llevaron a la India. En 1206, Ghengis Khan unificó las tribus mongolas, conocidas por extender el uso del Cannabis allí donde fueran. Para finales del s. XIII, estas tribus se habían extendido a Afghanistán, Rusia, Persia y Asia Central, y con ellas sus costumbres. De este siglo data también la primera monografía conocida dedicada al Hachís (escrita en árabe, y por desgracia ya perdida), Zahr al-‘arish fi tahrim al-hashish.

Expansión inicial del consumo de Hachís

Dos factores afectaron fundamentalmente a la gran expansión que tuvo el Hachís durante los s. XVII y XVIII; por un lado, la introducción de la costumbre de fumar hojas de tabaco desde el Nuevo Mundo (s. XVI) supuso que se empezara a mezclar tabaco con hachís, lo que popularizó en gran medida el uso de ambas sustancias. Por otro lado, la aparición de las técnicas de tamizado (s.XVII Afghanistán / Oriente Medio)  en sustitución al tradicional método de frotado manual de las glándulas de resina en fresco supuso que la producción pudiera equipararse en cantidad a la creciente demanda.

Si bien se han encontrado textos (s. XIII – s.XV) árabes que hacen mención al “fino polvo rojo” como a hachís tamizado, no parece que esta técnica se generalizara hasta entrado el s. XVII, cuando la demanda subió espectacularmente. La “nueva” técnica permitía procesar muchísimo más material en menos tiempo, y el producto conseguido mantenía sus cualidades por mucho más tiempo que el hash – literalmente – manufacturado en fresco.

Le club des haschichins

Le club des haschichins

Durante estos siglos, las mejores calidades de hachís (tamizado) venían de Afghanistán y Turkestán (Bukhara y Yarkand), donde se estableció una fructífera ruta comercial pasando por Mazar-i-Sharif y Kabul hasta llegar a Shikarpur o Peshawar, ya en Pakistán. Se establecieron también rutas hacia la India, que a su vez recibía periódicas cantidades de hachís hecho a mano de Nepal (lo que hoy conocemos por charas, nombre hindú para el hachís).

A principios del s.XIX, cuando las tropas de Napoleón volvieron de su campaña en Egipto, trajeron consigo la costumbre de fumar hash, que ganó gran número de adeptos en Francia. Para 1843, el hachís podía adquirirse en cualquier farmacia francesa y se fundó en París el conocido grupo Le Club des Haschichins formado entre otros por intelectuales de la talla de Gerard de Nerval, Theophile Gautier, Charles Boudelaire o Arthur Rimbaud, quien dedicó un poema a los jóvenes Hashishins del Viejo de las Montañas el cual ya conocemos.

El Hachís en el siglo XX

El pico máximo en cuanto a producción, consumo, desarrollo de técnicas, etc. se fecha entre finales del s.XIX e inicios del s.XX, cuando Turkestán, Afghanistán, Norte de Pakistán, Norte de India (Kashmir), Grecia, Turquía, Síria, Nepal y Líbano exportaban diversas cantidades de hachís al extranjero.

No obstante, la situación cambió drásticamente durante el s.XX cuando la prohibición hizo estragos entre los productores (y traficantes) y sólo Marruecos se mantuvo (y mantiene) como, probablemente, único país del mundo que exporta cantidades considerables de Hachís. Los otros países tradicionalmente productores se limitan a pequeños tratos con el extranjero, concentrando la producción en el mercado local.

Hippie Hashish Trail, Nepal, 1970

Hippie Hashish Trail, Nepal, 1970

Lo más probable es que el Cannabis llegara a Marruecos al mismo tiempo que a la Península, sobre el s. XIV. Diversas fuentes confirman el uso por parte de las tribus Bereberes que controlan la zona montañosa del Rif (Ketama), al norte del país, desde siglos atrás. Aún así, Marruecos no empezó a producir cantidades considerables de hachís hasta bien entrada la década de los 60; con anterioridad, el cannabis (Kif o Kifi) se consumía tradicionalmente fumado en pipas (sebsi) mezclado o no con tabaco u otras hierbas y en caso de encontrar hachís este tenía probablemente procedencia libanesa.

Como siempre, el origen concreto de la producción de Hachís en Marruecos permanece tras un misterio, ya empezara a través de los viajeros occidentales del Hippie Hashish Trail o mediante las enseñanzas del argelino Mustafa al marroquí de Ketama Aslama Chai-Chai. Una teoría comúnmente aceptada (R.C. Clarke) es que, si bien occidentales y locales ya hacían hachís desde hacía unos años (“English Richard”, “Billy Madman”, etc.), Mustafa fue el primero en elaborar hachís comercial a escala industrial. El mérito al hachís más popular de esa época producido en el Rif parece ser para “Peter One”; las mejores calidades de Peter venían de extracciones con ratios de hasta un 0.2% (500:1, o 100 kg de kif para extraer 200gr de hachís). Poco después, empezaban a investigarse diversas maneras de extraer la resina de la marihuana, entre ellas el hoy popular Bublehash hecho con una máquina de extracción de resina (hachís hecho con agua y hielo).

Conclusiones sobre la historia del Hachís

Pese a los esfuerzos de historiadores e investigadores, resulta muy difícil fechar con precisión  los orígenes geográficos y temporales del uso del Hachís. El gran número de leyendas relacionadas al respecto junto con el hecho de que no fue hasta mediados del s. XVIII cuando investigadores occidentales empezaron a estudiar el tema y conservar de manera escrita sus conclusiones no facilitan precisamente la tarea del historiador.

Hemos visto como, de manera aproximada y basándonos en registros escritos podemos afirmar que ya en el s. X se utilizaba el hash. Fuentes tan fiables como Ibn Wahshiyya (alquimista iraquí del siglo X) o Omar Khayyám (1048-1131, quien le dedicó elogios en su Rabayat) confirman este hecho. Afirmar categóricamente que se usaba con anterioridad es moverse en terreno pantanoso. Si bien es probable la obtención de pruebas se complica sensiblemente.

Nos hemos dado cuenta también de que lo que hoy llamamos Charas (hachís hecho a mano frotando los racimos florales en fresco, aproximadamente s. X) es mucho más antiguo que el hash elaborado mediante cribados (extracciones de hachís en seco)a través de tamices o telas (s.XIV-XV). También hemos apreciado cómo el hachís fue ingerido durante siglos antes de empezar a fumarse.

Rif mountains

Valle de la zona del Rif, Marruecos

La cultura más antigua del Hachís actualmente reconocida se encuentra en Afganistán; si bien es muy probable que no fuera en esta zona donde se empezó a elaborar los registros anteriores que tenemos (Escitas, Persas) los cuales son muy pobres e ínfimos, se hallan referencias que hacen mención sobre sus procedimientos y consumo de hachís, así que son los afganos quienes tienen el privilegio de tener la tradición de hachís más antigua registrada en la Historia.

En el otro extremo, y entremetiéndose en un el lugar que no le corresponde como anticuario del hachís, tenemos al que curiosamente ha sido el mayor productor mundial de las últimas décadas, Marruecos. La política del gobierno marroquí, que ha hecho la vista gorda en los cultivos de la zona del Rif, junto con la buena localización del país para exportar al mercado europeo sin duda han propiciado tal evolución en el país vecino.

Desde Alchimia Grow Shop ya sólo nos queda animaros a investigar sobre este interesante tema, tenéis mucha información en la red y en publicaciones especializadas, pues verse inmerso entre invasiones mongolas, monasterios sufís, antiguas rutas comerciales  y exóticos y lejanos lugares resulta, sencillamente, apasionante.

27 marzo 2014 | Historia y cannabis
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