Como la mayoría ya sabréis, la resina de las plantas de cannabis es de hecho una acumulación de tricomas secretados por la planta, tricomas que contienen los preciados cannabinoides y terpenos que le dan a ésta su particular y único aroma, sabor y efecto. Coincidiendo con el gran aumento en popularidad de las extracciones y los concentrados en los últimos años, la producción de resina de una determinada variedad de planta es una característica cada vez más valorada por los cultivadores y productores de extractos, que no quieren destinar tiempo ni recursos al cultivo de plantas con poca cantidad de tricomas. Por supuesto, este interesante rasgo tiene mucho que ver con la genética de la planta. Partir de parentales que producen mucha cantidad de resina aumenta - y mucho - las probabilidades de que la descendencia del cruce destaque también en este aspecto, por lo que cada vez más breeders utilizan exclusivamente las variedades más resinosas que encuentran para sus proyectos. No obstante, e independientemente de la producción de resina "marcada" por la genética de cada variedad, como cultivadores podemos emplear una serie de trucos que harán que nuestras plantas produzcan más cantidad de tricomas, lo que a la postre significa mejores cogollos, con un aroma más intenso y un efecto más potente. A continuación os explicamos algunos de estos trucos, así como otros que pueden ayudaros a incrementar la producción de cannabinoides o terpenos.