El mundo del cannabis ha cambiado mucho en los últimos años; de hecho, en esta última década la planta se ha legalizado en distintos países y regiones alrededor del globo y se ha abierto la senda de su uso terapéutico. Al mismo tiempo también ha aumentado el consumo a través de la vaporización, los comestibles o los concentrados. Sin embargo, si algo no ha cambiado mucho es la forma de consumo más común del cannabis: mezclarlo con tabaco para liar un cigarro. Europa encabeza la lista a nivel mundial en el hábito y estas parecen ser algunas de las razones que más esgrimen los usuarios: Rebaja el coste económico del consumo de cannabis, al utilizar menos cantidad. Mejora la combustión del cannabis en el cigarro, haciéndola más rápida y homogénea. Por tradición cultural, asociado a los lugares de consumo. Porque la nicotina aumenta los efectos del cannabis, según la creencia de algunos consumidores.